En Twitter uno de los hashtags más conocidos pero menos utilizados es el de #gurú. En un principio se utiliza para denotar que la persona de la que se está hablando es una experta en la materia, aunque para mi gusto es un término un tanto exagerado.
La palabra gurú suele entenderse en la sociedad como un guía espiritual, una persona que conoce todo sobre el tema. En algunos campos este término podría tener mayor sentido, pero cuando se trata de algo tan reciente y subjetivo como el entorno Social Media bautizar a alguien con ese nombre sería como afirmar que la comida de nuestra madre es la mejor del mundo.
Aún así, entiendo que por un tema de halago algunos twitteros la utilicen. Lo que jamás lograré comprender es el caso de los profesionales que se denominan así mismos gurús, lo primero por un tema de humildad y lo segundo porque nos encontramos ante un sector que está en constante evolución y que tiene tantos matices que hacen que nadie pueda afirmar que tenga la verdad absoluta. Si os fijáis muchos de los que normalmente son considerados gurús al final tienden a basarse en deducciones bastante lógica, y que en la mayoría de los casos ni ellos mismo ponen en práctica. Esto me recuerda al gran refrán castellano que dice “dime de qué presumes y te diré de qué careces” .
Para finalizar quiero lanzar una reflexión: ¿un verdadero maestro de Twitter sería el que nos ayudara a conseguir muchos seguidores o el que nos enseñara a difrutar y sacar provecho a la herramienta?

