PrivacidadLa privacidad es un tema que está en auge desde la aparición de las redes sociales. Mucho se ha debatido sobre qué información se debería compartir o hasta qué punto es bueno compartir ciertas facetas de tu vida con otras personas. La respuesta en teoría es muy sencilla, bastaría con añadir como contactos únicamente a las personas más cercanas, a aquellas con las que tengas confianza plena.

Esta es la teoría pero, como suele suceder, a la hora de ponerlo en práctica es mucho más complejo de lo que parece. En primer lugar, es difícil establecer el límite por el cuál deja de ser beneficioso o perjudicial añadir a una persona como amig@. En segundo lugar está la repercusión que una negativa de amistad puede tener en las relaciones con esa persona, y si encima tenéis contactos en común puede que a esa persona no le siente bien. La cosa se complica aún más cuando te dedicas al mundo de Internet o el networking es algo fundamental en tu trabajo.

Ante estos problemas se plantean varias respuestas:

  1. Limitar tu perfil a ciertas personas o grupos de personas: Esta es una opción a la que se están acogiendo muchos profesionales de la social media. Facebook, por ejemplo, permite a los usuarios que limiten cada uno de los elementos que son publicados. A priori parece la mejor solución pero, ¿qué sensación producirá eso en tu contacto? Me explico, en el fondo es algo lógico pero visto desde fuera parece algo así como: te acepto como amigo pero no quiero que veas mi vida privada. En la mayoría de los casos tu contacto sabe que le estás limitando, ya que es sospechoso que una persona tenga 300 amigos por ejemplo y en cambio casi no publique enlaces o fotografías. Si en cambio decides dar un giro a los contenidos que publicas, te encontrarás con que seguramente estés aburriendo a tus verdaderos amigos y les llenes su home de cosas que no les interesan.
  2. Tener dos cuentas, una personal y otra profesional: Con esta opción sucede lo mismo, tienes sus pros y sus contras. Por una parte está el problema de dividir a la gente en dos grupos, ¿qué sucede con las personas que has conocido por medio del trabajo y que son tus amigos? Mi recomendación en estos casos es tener a la gente en una o en otra cuenta, ya que aparecerás en los resultados de “gente que quizás conoces” y volveremos al problema de tener que rechazar invitaciones.  Lo bueno de esta opción es que  el efecto es más positivo que cuando limitas tu perfil, ya que es visto como algo más transparente y en el fondo cada persona sabe en cuál es “su sitio”.

¿Cuál de las dos soluciones es mejor? eso es algo que tenéis que valorar cada uno de vosotros en función del uso que hagáis de las redes sociales y de cuál sea vuestro perfil laboral. Al final la elección sobre quienes queréis que sean vuestros contactos y de qué manera es única y exclusivamente vuestra.