Con la evolución de Internet y de los medios sociales resulta curioso el desconcierto de muchas empresas sobre si deben o no estar presentes en la Red y de qué forma deben hacerlo.

En el anterior artículo hablaba sobre el perfil que las empresas deben buscar a la hora de contratar a un Community Manager, pero olvidé mencionar un pequeño detalle… ¡no todas las empresas necesitan incorporar uno!

Me explico, creo que es fundamental que todos los negocios tengan presencia en Internet, con independencia de su tamaño, pero su estrategia online dependerá obviamente de su target y del coste de oportunidad que le pueda soponer.

Esto se ve mucho mejor con ejemplos. Supongamos los supuestos de dos empresas, una grande y otra mediana.

- Empresa grande: Independientemente de  los servicios que ofrezca, y siempre y cuando vaya orientada al consumidor final, será necesario que implante una estrategia muy enfocada a las redes sociales y a Internet, ya que al no tener un trato tan cercano con el cliente deberá compensarlo con una mayor proximidad en la Red. Además, cuanto más grande sea la empresa más se puede comentar sobre ella, por lo que es fundamental contar con un gran departamento de marketing y contratar a un  Community Manager que pueda ejercer control sobre la imagen de la compañía en Internet.

- Empresa mediana: En un principio su estrategia dependerá del target al que desea llegar.  Por ejemplo, si se trata de servicios online está claro que su público objetivo será el de usuarios de Internet, por lo que la presencia en blogs y redes sociales debería ser una de sus prioridades. En cambio, si es una empresa pequeña cuya finalidad sea más bien local, bastaría con una presencia en páginas muy concretas como guías de servicios, google maps,  foursquare y algún blog muy focalizado.

A lo que pretendo llegar con todo lo anterior es que hoy en día está de moda contratar a un Community Manager para tu empresa y tener presencia máxima en todas las redes sociales, pero a veces la inversión de tiempo y de dinero (los CM aún no trabajamos por amor al arte) no compensa los resultados. Por eso, antes de implantar una estrategia dirigida a Internet evalúa objetivamente cuáles son tus objetivos, a qué tipo de público quieres llegar y de qué medios dispones para hacerlo.