La Social Media

Hablemos de Redes Sociales y Marketing online

¿Estás preparado para tener un blog?

Aprendí gracias a tener un blog, y pude mantener el blog gracias a lo que aprendí… Esta afirmación que hoy firmo es algo que antes jamás pensaría, y que resume mi experiencia como bloguera.


Todo el mundo te dice por qué debes tener un blog para mejorar tu marca personal o conseguir tráfico, pero poca gente habla sobre el auto aprendizaje que hay detrás de tener un blog. El tratar un tema por escrito, y que pueda entenderlo cualquier persona, requiere muchos conocimientos y lecturas. Cualquiera puede ponerse la medalla de bloguero, pero será tu esfuerzo e ilusión lo que determinen qué clase de bloguero eres.

Salvando las distancias, tener un blog es como tener un hijo: conlleva responsabilidad, debes alimentarlo de contenidos, de ti dependerá su futuro y seguramente tu visión de las cosas cambien. Además, como cualquier primerizo, debes acudir a papá Google para preguntarle mil cosas. Aunque quizás lo más complicado sea elegir la orientación del blog y encontrar tu propio estilo, deberás enfrentarte a cómo crear un blog (wordpress vs resto de editores, hosting, dominio, plantillas…) y los plugins que podrían serte útiles. Conclusión, entre pitos y flautas terminas haciendo un master gratuito en marketing online, comunicación y HTML.

Esto nos lleva a una de las excusas típicas: el desconocimiento para crearlo. Al igual que cuando compras una casa no sabes todos los trámites ni dónde es mejor comprar los muebles, aquí es lo mismo. Si quieres puedes. Además existen formas alternativas como blogs en páginas como WordPress o Blogger, que te ponen todo en bandeja.

La segunda es mi favorita: “No tengo tiempo para escribir un blog“. Partimos de la base de que el blog es tuyo y, por tanto, escribirás en función de tu tiempo. También puedes sacar tiempo de otros sitios. Por ejemplo, a veces veo algunos timelines en Twitter que darían para cinco posts diarios.

La tercera es la que quizás haya escuchado más veces: “Me gustaría tener un blog pero no sabría de qué hablar“. Esta excusa es la única que me vale. Es cierto que lo difícil de un blog no es crearlo, es mantenerlo con contenidos interesantes y de calidad. Encontrar ese tema que te apasiona y del que no te cansarías de escribir a veces es complicado.

Después de muchas vueltas al tema he descubierto que la clave no está en tener o no un blog, sino en tener un espacio en el que compartir tus ideas y aquellas cosas que te interesen, y puede que este formato no sea el idóneo para todos. Si eres de los que ponen excusas, quizás simplemente no sea lo que necesites.

Un formato alternativo son los medios sociales. Con las redes sociales la figura de los blogueros ha cambiado bastante, ya que existen muchas vías de comunicación instantánea y no es necesario escribir un artículo para compartir con el resto del mundo tus opiniones. Si bien el blog tiene grandes ventajas, ya que lo que escribas en él va a perdurar y no se perderá en un río de actualizaciones.

Por tanto, si es lo que quieres, adelante! Si sólo buscas donde expresar tus ideas, a día de hoy tienes mil opciones para hacerlo en poco tiempo y espacio.

Y si eres de los que abrieron un blog (o varios) y ahora les da cosa continuar, os diría que las únicas barreras son las que nosotros nos ponemos. Antes de La Social Media comencé varios blogs sobre vivencias, viajes, sensaciones… pero todos los dejaba a media. Tras una entrevista de trabajo decidí escribir sobre dos de los temas que más me gustaban: marketing y social media. Además, esto fue hace poco más de cuatro años y os diré que durante este tiempo he tenido épocas más activas y temporadas sin escribir, pero los temas y la ilusión nunca han desaparecido.

SEO: El arte de ligar por medio de Google

La gran mayoría de términos de marketing pueden ser explicados con cosas cotidianas. Por ejemplo, el SEO podría contarse como una estrategia de conquista.

El objetivo de las empresas es conquistar a los usuarios, es decir, conseguir clientes y que repitan. Este es un proceso largo que pasa por conseguir que se fijen en ti o alguien te presente. Ya sea porque es lo que estaba buscando o simplemente le guste el físico de tu página web, lo importante es que pruebe tus productos y repita.

Doodle Google

Para conseguir la primera fase tenemos tres herramientas: SEO (conseguir buena visibilidad en los buscadores sin pagar), SEM (pagar para ser lo primero que vea al hacer una búsqueda) y Social Media (buena y continua presencia en las redes sociales).

Hoy me gustaría centrarme en la primera. Dentro de esta conquista, el SEO consiste en convencer a Google, y resto de buscadores, de que somos lo que el usuario necesita, que somos la página adecuada. Para demostrar que somos buenos para el usuario, una de las cosas que nos pide son referencias. Si gente de su confianza (alto PageRank) habla de nosotros (enlaces), piensa que algo bueno tendremos que tener. Pero cuidado, igualmente mira de quienes hablamos nosotros y quiénes son todos nuestros amigos… Ya sabemos el dicho: “Dime con quien te juntas y te diré quién eres”.

Imaginemos que nuestro reloj biológico está sonando y a la desesperada decidimos engañar a Google, y al resto de buscadores. Para ello pagamos a mucha gente para que hable de nosotros. Pero claro, el viejo buscador es sabio y es muy bueno encontrando vendehumos, por lo que su castigo tardará poco en llegar. En este artículo Rubén Alonso explica qué es para él el linkbuilding bueno, el feo y el malo (tu link-victims fue inspirador de este artículo, gracias!)

Al ser tan difícil conseguir citas con el consumidor, hace años aparecieron una especie de Meetic para conquistar a Google y al consumidor, los directorios web. El problema es que Google descubrió las segundas intenciones de todos los que se apuntaban, y decidió castigar a los que se registraban buscando allí… enlaces.

Entonces, ¿cómo podemos demostrar a Google que somos los mejores para las necesidades del usuario? Fácil, sacando lo mejor de nosotros mismos y cuidando los detalles (mejoras SEO on-page). De nada sirve aparentar, si creemos que podemos mejorar la calidad y ser mejores, hagámoslo! Si nos convertimos en los candidatos perfectos por nuestros contenidos y productos, Google sabrá verlo.

También tenemos que empezar a movernos y salir, que yo sepa desde casa y aislado nadie consiguió una conquista. Ahí entran en juego las redes sociales, debemos compartir nuestros contenidos para que más gente pueda verlos y nos conozcan. Además el buscador premia a la gente que sale mucho, sobre todo en su garito, Google plus.

Por último decir que siempre tendremos que adaptar nuestra estrategia a los hábitos y perfil del consumidor al que queremos llegar (público objetivo).

Por eso, para mi SEO es sacar lo mejor de nosotros mismos como empresa y convencer a Google de que somos lo que el usuario necesita. Eso sí, mediante SEO de calidad, los vendehumos nunca le gustaron.

#SomosHaití: Las redes sociales como vías de solidaridad

Después de unas Navidades sabáticas del blog, retomo la criatura con más ganas que nunca. Entre los propósitos de año nuevo está darle un cambio, como el calendario de eventos y un ligero cambio de imagen.

En el calendario hoy hay un evento muy importante, que es el que da sentido a este artículo. Quería que el primer artículo del año fuera especial, y creo que no hay mejor ocasión que una fecha que marcó la vida de muchas personas, el cuarto aniversario del terremoto de Haití.

Hace tiempo ya escribí sobre una iniciativa que me encanta, Solidaridad 2.0: El lado más humano de las redes sociales: Solidaridad 2.0. Hoy 12 de enero, vuelvo a elogiar su grandísima labor y darles las gracias por mostrarnos que sí se puede.

SomosHaiti

La gran pregunta es: ¿cómo podemos ayudar? Además de la solución obvia de aportaciones a proyectos, las redes sociales se han convertido en una gran herramienta para informar y concienciar sobre lo que sucede en el mundo. Un simple “me gusta” o un retuit pueden suponer mucho más de lo que pensamos. Desde aquí me gustaría mostrar mi apoyo a Solidaridad 2.0, a todas las ONGs que luchan diariamente y, sobre todo, a un país que tanto ha sufrido, y que sigue intentando salir adelante.

Por último, felicitar por los resultados en blogs y redes sociales, según han publicado en el evento: ¡Más de 600 artículos!

En el hashtag hay información muy interesante, desde artículos a documentales. Me gustaría destacar tres tuits muy concretos, pero os recomiendo ver el resto porque se aporta gran valor. Podéis acceder ver más aquí.

 

 

SEO: Los lectores siempre tienen la última palabra (infografía)

Por muy buenos que seamos optimizando nuestra página para Google, si los contenidos no conquistan a los lectores poco tenemos que hacer. En este artículo me gustaría ver cómo afectan en el SEO las interacciones de los usuarios con nuestra web, según la infografía extraída del gráfico de 200 factores SEO de SEJ y Backlinko.

CTR en búsquedas orgánicas: Se trata del porcentaje de clics que los usuarios hacen en nuestros enlaces en la página de resultados de Google (SERP). Como es obvio, cuanto mayor sea la proporción de clics para una palabra clave concreta, y en conjunto, mejor.

Porcentaje de rebote: Como dice la infografía, en este aspecto no hay mucho consenso. Debemos tener en cuenta que existen tres motivos por los que un usuario puede abandonar nuestro sitio tras haber visto sólo una página: que el contenido no sea lo que estaba buscando, que la información no sea relevante o que haya encontrado lo que buscaba y no necesite mirar más. A nivel de SEO, cuanto menor sea la tasa de rebote mejor.

Tráfico directo: Para Google tráfico directo serían aquellas visitas que llegan sin necesidad de utilizar el buscador, ya sea escribiendo directamente la URL en el navegador, mediante el autocompletado o por haber guardado la página en favoritos. Cuanto mayor sea el tráfico directo, mejor consideración tiene Google de tu web.

Tráfico recurrente: Está claro que si los usuarios repiten es por algo, y eso se tiene en cuenta de cara a aparecer en una posición u otra en los resultados de búsquedas.

Duración media de la visita: Entendido como el tiempo medio que los usuarios permanecen en nuestra web. Cuanto más tiempo dedique un lector de media mejor.

Número de comentarios: Las páginas que tienen muchas interacciones de usuarios podrían ser consideradas como que despiertan mayor interés en los lectores.

SEO interacción usuarios infografía

Otra forma de interacción sería la que hacen los lectores con nuestros contenidos, si los comparten en redes sociales por ejemplo. En este artículo se enumeran los factores concretos que Google tiene en cuenta de cara a las redes sociales: ¿Cómo afectan las redes sociales al SEO?

Por lo tanto, además de optimizar nuestra página dentro y fuera, nuestro principal objetivo siempre será que a los usuarios les resulten de interés nuestros contenidos y productos. Además, recordemos que nuestro público objetivo no es Google, el lector siempre tiene la última palabra.

¿Cómo afectan las redes sociales al SEO? Infografía

El otro día vi una genial infografía de SEJ y Backlinko sobre los 200 factores que afectan al posicionamiento SEO de nuestra web. Es una lástima que, siendo tan completa la información, su enorme longitud haga que le eches un vistazo en diagonal. Por este motivo me gustaría fraccionarla e ir viéndola por partes en distintos post.

Hoy empezaré por uno de los que más me gustan, cómo afecta la actividad en redes sociales al SEO:

Vamos a analizar la infografía por redes:

Twitter: Cuantos más tuits tengamos apuntando a nuestra web, y mayor sea el prestigio del tuitero, mejor. Lógico, Google desconfía de una página a la que están apuntando mil cuentas de spam.

Facebook: Además de las veces que se comparten en Facebook nuestros contenidos, y de nuevo la autoridad de las personas que lo hacen, se tienen en cuenta el número de “me gusta” de el perfil de la compañía.

Pinterest: Aunque su popularidad sea más reciente, Google tiene en cuenta el número de pins que apuntan a la web. Por algún motivo la red social no indexa las imágenes de algunas páginas, y Pinterest ya no deja poner enlaces en las descripciones. Por eso, deberíamos comprobar la compatibilidad y hacer nuestras imágenes “pineables”.

Google Plus: En la niña bonita de Google se tienen en cuenta factores como el número de +1  y de quiénes procedan.

Marketing: ¿invierto en publicidad o en redes sociales?

Es una realidad que gran parte de las empresas cuando tienen que recortar gastos empiezan por marketing y comunicación. Un gran error si tenemos en cuenta que su objetivo es recuperarse y crecer, aunque sea a largo plazo, y no el poner tiritas a su caída.

Tanto en estos casos, como para darle el mayor rendimiento a nuestra inversión en marketing, muchas compañías se preguntan: ¿invierto mi presupuesto en publicidad en medios, en SEM o en redes sociales?

Como es de esperar… depende. ¿Obvio verdad? Sí, dependerá de aspectos como la naturaleza de nuestros objetivos, de si son a corto o largo plazo, o de nuestros recursos para alcanzarlos.

Lo primero de todo será por tanto ver cuáles son nuestros objetivos. @jaroncero los delimitaban muy bien la semana pasada en el instituto Inesdi: mejora de la imagen de marca, tráfico (páginas vistas y usuarios), ventas, suscriptores o reputación online.

Un vez tengamos claro el objetivo, determinaremos cuál es nuestro público, los plazos con los que contamos, y si nuestros recursos son para algo puntual o algo continuado.

Pongamos varios ejemplos:

  • Si nuestro producto son juguetes y nuestro objetivo son mejorar las ventas en Navidad, tiraremos a un soporte que tenga impacto a corto plazo y que llegue a niños y padres, como la televisión.
  • En cambio si somos una marca de tecnología y queremos mejorar nuestras ventas, puede que nos interese más una campaña de adwords (publicidad en Google)
  • Si esta última empresa tuviera como objetivo mejorar la marca, un objetivo que podríamos considerar a largo plazo, se debería optar por mejorar la presencia en redes sociales.

En este último supuesto es donde más entraría en juego el tema de recursos. Abrir perfiles en redes sociales lleva poco tiempo, lo complicado es mantenerlos activos. Por eso para las acciones a largo plazo deberíamos tener muy en cuenta los profesionales con los que contamos, y ser constantes en nuestro objetivo.

Podríamos resumir estos canales así:

  • Medios de comunicación: Impacto en el corto plazo a un público generalista (salvo casos concretos) útil para objetivos asociados a marca y ventas puntuales.
  • SEM: Impacto en el corto plazo a un público concreto (el anuncio aparecerá en función de las búsquedas o medios de temática determinada) práctico para tráfico y ventas fundamentalmente. En relación resultado / precio puede ser más rentable, pero necesitamos a expertos que gestionen los anuncios.
  • Redes Sociales: Impacto en el largo plazo a un público concreto fundamentalmente, y de gran utilidad para objetivos de marca, tráfico, suscriptores y reputación online, e indirectamente ventas. Eso sí, debemos ser constantes y tener un community manager detrás que conozca nuestra comunidad y nuestra empresas.

Por tanto, ¿dónde invierto mi limitado presupuesto? Eso sólo puedes saberlo conociendo al público al que quieres llegar y definiendo muy bien tus objetivos.

Facebook, ¿sabes realmente lo que compartes?

Se comenta mucho el afán de Facebook por ser una red social abierta, como Twitter. Tanto es así que cuando queremos darnos cuenta: zas! Ha realizado algún cambio que nos deja con el culo al aire.

Lo primero de todo: ¿sabías que para Facebook los amigos de tus amigos son tus amigos? Sí, vaya lío… Cuando compartimos una publicación podemos elegir si hacerlo privado, público, con amigos, amigos excepto conocidos o personalizado. Hasta ahí todo bien, si no fuera porque al publicar y pasar por encima el ratón descubrimos que en el pack están los amigos de nuestros amigos. Y digo yo… si no son amigos será por algo, ¿no?

En la práctica esto de traduce en que una red extensa puede nuestros contenidos si un amigo nuestro le da a me gusta. Por ejemplo, si tu amigo tiene a tu jefe y le da a me gusta en tu comentario, tu jefe verá la publicación. ¡La que nos está liando Facebook!

Aunque en privacidad tengamos puesto que los contenidos son sólo para amigos, más de los que imaginaríamos están en público. Es más, los cambios en privacidad no tienen carácter retroactivo, y aún así no se aplican a todo, como sucede por ejemplo con la actualización de la foto de perfil.

Para saber qué estamos compartiendo con todo Facebook será suficiente con mirar nuestro perfil y buscar bolas del mundo. Otra opción es ir a “configuración de la privacidad” – “biografía y etiquetado”. Allí encontraremos la opción ¿quién puede ver contenido en mi biografía?, y dentro de ella “comprueba lo que ven otras personas en tu biografía“.

Privacidad Facebook web

En la app móvil podemos saberlo en “configuración de privacidad” y “¿Dónde se consulta quién puede ver las cosas que he publicado o en las que me han etiquetado?”.

Privacidad Facebook App

Además cada vez es más frecuente que la gente pida autorización antes de ser etiquetados en una publicación o foto, por motivos obvios.

Debemos tener cuidado con los cambios de Facebook, como decía su intención es ser una red social abierta y en ese proceso nuestra privacidad peligra. Sin nosotros saberlo podríamos estar compartiendo Información personal, fotos de hijos o sobrinos, cosas que nos comprometan laboralmente,…

Pero claro, en el fondo la red social puede lavarse las manos al ser nosotros los únicos responsables de lo que compartimos. La mejor opción sería crear grupos de amigos y elegir en cada publicación con quién elegirla, en función del tipo de contenido. Seguirá teniendo riesgos, pero al menos reduciríamos el margen de expansión. Pero claro, para ese fin ¿utilizaríamos antes Facebook o Whatsapp?

En mi familia lo que está haciendo Facebook lo llamamos chocolomo, la red social tiene que decidirse si optar por ser una red pública o personal. Si no se decide terminará siendo un Messenger más.

Como conclusión, en Facebook un sólo me gusta o compartir contenido podría hacer pública nuestra vida. Publiquemos con cabeza, y no dejemos nuestra intimidad en manos de una red social con aspiraciones de volar.

El otro y desconocido lado de Twitter: el personal

Twitter lado humanoSi hay algo de lo que pecamos en Social Media es que escribimos para nosotros mismos. Siempre hablamos de cómo mejorar nuestra presencia en redes sociales, primero pasos para conseguir seguidores, o sobre cómo convertir esos contactos en ventas o tráfico a nuestra web. Somos nosotros, nosotros mismos y nuestro blog.

Pero ¿cuántos de los que utilizan las redes sociales saben lo que es un lead o las usan con ese fin? En Twitter hay gente que sólo entra para informarse de forma rápida o distraerse, y a veces nos olvidamos de ese perfil en nuestros artículos. ¿Por qué no pensar en este perfil al escribir sobre Social Media?

Con esto no quiero decir que los contenidos sobre estrategia en redes sociales no sean necesarios, son muy útiles para los que quieren aprender a nivel profesional, pero suelen ser demasiado básicos para los profesionales y poco útiles para el usuario medio.

Vamos a poner un ejemplo, imaginemos al presentador de Bricomania explicando un nivel avanzado para carpinteros, con consejos de exposición y venta incluidos… ¿Cuánta gente vería ese programa? O por ejemplo que Vaughan hiciera programas sobre cómo los filólogos ingleses pueden conseguir clientes.

Seguramente por un tema de ego mucha gente lea artículos para conseguir más seguidores en Twitter, pero puede que desconozca todas las oportunidades que le ofrece la red. En Facebook el problema es distinto, nadie leería un artículo de cómo hacer que tus amigos sean más amigos.

Llegado a esto me gustaría comentar las cosas que he aprendido de Twitter hablando con gente que entra sólo a leer:

- La cercanía y el interés retoman importancia: La tendencia es seguir los timelines de amigos y de usuarios que comparten cosas curiosas o de actualidad.

- Su página de inicio es limpia y sin autopromos: Al seguir a poca gente no son tantos los contenidos diarios, por lo que adquieren mayor visibilidad. Como consecuencia, si una empresa escribe mucho sin aportar valor, los unfollows son inmediatos.

- Humor e impacto: Sobre todo siguen cuentas de humor y de curiosidades. Por ejemplo, gracias a un amigo conocí la cuenta de lugares Abandonados (zona abandonada), una recopilación de impactantes fotos sobre sitios o cosas en medio de la nada. Y claro, me pregunto, ¿qué se busca con las redes sociales? Distracción e información sin duda. Sólo hay que ver a los más de 200.000 seguidores de Menéame para darse cuenta.

- El mayor motivo de follow es por recomendación de amigos, ya sea por retuits, por seguimiento o por recomendación entre cañas.

También se cometen muchos errores, como publicar con tu nombre y apellidos contenidos conflictivos a nivel profesional. Twitter es una red de información pública, comprendo que como altavoz queramos dar nuestra opinión sobre distintos temas, pero al igual que no hablaríamos a gritos de ciertas cosas con desconocidos o con tus jefes, en las redes sociales es mejor evitar estas prácticas. Teniendo en cuenta que muchos departamentos de RRHH lo consultan, lo ideal es no poner el nombre real entero. En las redes sociales nunca sabes quién te está leyendo

En conclusión: calidad, curiosidad, cercanía y ser cansinos sólo cuando el contenido lo merezca. Ayudemos con nuestros artículos a aquellos que buscan esto en las redes sociales, y aportemos valor mediante un mix de datos y opinión en base a nuestra experiencia.

Quizás el problema no sea que escribamos tanto a nivel de estrategia, si no que desconocemos los usos prácticos de las redes sociales. A veces estemos tan obsesionados con el social media que no vemos mundo fuera de él y nos perdamos muchas cosas interesantes.

Si aprendemos a disfrutar las redes sociales a nivel personal, seremos mejores en el campo profesional.

Marketing: Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación

“Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación. Porque tu conciencia es lo que eres, ese es tu problema. Tu reputación es lo que los otros piensan de ti, y lo que piensen los demás, es problema de ellos.” (Einstein)

Siempre he pensado que la mala conciencia es el peor castigo con el que puede dormir una persona. En el mundo del marketing he escuchado ya de todo: gente que crea enlaces “malos” que apuntan a la competencia, críticas destructivas entre empresas, votos negativos a contenidos,…

En las redes sociales tres cuartas partes de lo mismo, las faltas de respeto son por desgracia frecuentes.

Por suerte reconozco que en mi sector hay competencia muy sana, pero cuando veo desde fuera las guerras entre agencias de social media, medios de comunicación o partidos políticos mismamente, pienso: ¿acaso no existe la conciencia en el marketing o en las redes sociales?. Pues sí, gran error, y deberíamos tenerla por muchos motivos:

  • Si haces “juego sucio” seguramente sea porque crees que tu producto no vale lo suficientemente la pena. En ese caso es mejor ponerle remedio y mejorarlo o darle valor añadido.
  • El cliente no es fiel: Puede que consigas que se vaya contigo criticando o inventando sobre la competencia, pero sabes que en cuando conozca otra empresa mejor te dejará.
  • La buena reputación tarda mucho en conseguirse pero minutos en perderse. Si no quieres que algo se sepa, no lo hagas, realmente no vale la pena poner en juego tu marca por conseguir un cliente más.
  • Tu autoestima como profesional será nula, ya que pensarás que sólo puedes conseguir cosas con ese juego sucio y no porque tu estrategia sea buena.
  • Google no quiere vendehumos: El buscador cada vez valora más la calidad y penaliza aquellos que no apuestan por ella.

El saber cada día que has hecho las cosas bien, y estar orgulloso de tu producto, es lo más enriquecedor como profesional… y como persona. La mala conciencia déjasela a aquellos que prefieran vivir en una mentira y nunca respondas con la misma moneda, el tiempo posiciona a cada empresa en su sitio.

SEO: Cómo han cambiado los factores clave para Google

El otro día me enamoré de una infografía de Raidious sobre la historia del SEO y cómo los cambios en los buscadores han cambiado la efectividad de cada una de las acciones. Me pareció tan interesante que me gustaría ir analizándola por puntos:

- Contenido: En la gráfica se puede ver claramente la apuesta de los últimos años por la calidad de los contenidos. El peso que se le da a la elección de las palabras clave sigue siendo muy alto, aunque se ha moderado un poco.

- Social: Como es lógico, teniendo en cuenta la juventud de las redes sociales, el peso de la información compartida en redes ha ido creciendo. Si bien en el último año ha crecido notablemente.

- Link building: Los directorios genéricos parece que ya no les gusta tanto a Google como antes, tanto que su efecto puede ser negativo. La relevancia de quién te enlaza es la estrella ahora, mientras que la cantidad y la diversidad siguen teniéndose en cuenta pero su peso ha disminuido.

- Metas y palabras clave: Empezamos con la parte más técnica de la optimización on site. Las Meta Title y Keywords parecen que ya ni suman ni restan. Los datos estructurados son lo que más han crecido en los últimos años, hasta el punto de poder hacer test en la herramienta de webmasters de Google.

- Infraestructura: Cómo estamos construyendo las URLS y el estado de salud de las mismas son factores muy importantes en la actualidad. Por eso, debemos tener cuidado en no tener enlaces rotos, en proporcionar a Google un Site Map, no construir URL complejas, etc.