La Social Media

Hablemos de Redes Sociales y Marketing online

¿Cómo afectan las redes sociales al SEO? Infografía

El otro día vi una genial infografía de SEJ y Backlinko sobre los 200 factores que afectan al posicionamiento SEO de nuestra web. Es una lástima que, siendo tan completa la información, su enorme longitud haga que le eches un vistazo en diagonal. Por este motivo me gustaría fraccionarla e ir viéndola por partes en distintos post.

Hoy empezaré por uno de los que más me gustan, cómo afecta la actividad en redes sociales al SEO:

Vamos a analizar la infografía por redes:

Twitter: Cuantos más tuits tengamos apuntando a nuestra web, y mayor sea el prestigio del tuitero, mejor. Lógico, Google desconfía de una página a la que están apuntando mil cuentas de spam.

Facebook: Además de las veces que se comparten en Facebook nuestros contenidos, y de nuevo la autoridad de las personas que lo hacen, se tienen en cuenta el número de “me gusta” de el perfil de la compañía.

Pinterest: Aunque su popularidad sea más reciente, Google tiene en cuenta el número de pins que apuntan a la web. Por algún motivo la red social no indexa las imágenes de algunas páginas, y Pinterest ya no deja poner enlaces en las descripciones. Por eso, deberíamos comprobar la compatibilidad y hacer nuestras imágenes “pineables”.

Google Plus: En la niña bonita de Google se tienen en cuenta factores como el número de +1  y de quiénes procedan.

Marketing: ¿invierto en publicidad o en redes sociales?

Es una realidad que gran parte de las empresas cuando tienen que recortar gastos empiezan por marketing y comunicación. Un gran error si tenemos en cuenta que su objetivo es recuperarse y crecer, aunque sea a largo plazo, y no el poner tiritas a su caída.

Tanto en estos casos, como para darle el mayor rendimiento a nuestra inversión en marketing, muchas compañías se preguntan: ¿invierto mi presupuesto en publicidad en medios, en SEM o en redes sociales?

Como es de esperar… depende. ¿Obvio verdad? Sí, dependerá de aspectos como la naturaleza de nuestros objetivos, de si son a corto o largo plazo, o de nuestros recursos para alcanzarlos.

Lo primero de todo será por tanto ver cuáles son nuestros objetivos. @jaroncero los delimitaban muy bien la semana pasada en el instituto Inesdi: mejora de la imagen de marca, tráfico (páginas vistas y usuarios), ventas, suscriptores o reputación online.

Un vez tengamos claro el objetivo, determinaremos cuál es nuestro público, los plazos con los que contamos, y si nuestros recursos son para algo puntual o algo continuado.

Pongamos varios ejemplos:

  • Si nuestro producto son juguetes y nuestro objetivo son mejorar las ventas en Navidad, tiraremos a un soporte que tenga impacto a corto plazo y que llegue a niños y padres, como la televisión.
  • En cambio si somos una marca de tecnología y queremos mejorar nuestras ventas, puede que nos interese más una campaña de adwords (publicidad en Google)
  • Si esta última empresa tuviera como objetivo mejorar la marca, un objetivo que podríamos considerar a largo plazo, se debería optar por mejorar la presencia en redes sociales.

En este último supuesto es donde más entraría en juego el tema de recursos. Abrir perfiles en redes sociales lleva poco tiempo, lo complicado es mantenerlos activos. Por eso para las acciones a largo plazo deberíamos tener muy en cuenta los profesionales con los que contamos, y ser constantes en nuestro objetivo.

Podríamos resumir estos canales así:

  • Medios de comunicación: Impacto en el corto plazo a un público generalista (salvo casos concretos) útil para objetivos asociados a marca y ventas puntuales.
  • SEM: Impacto en el corto plazo a un público concreto (el anuncio aparecerá en función de las búsquedas o medios de temática determinada) práctico para tráfico y ventas fundamentalmente. En relación resultado / precio puede ser más rentable, pero necesitamos a expertos que gestionen los anuncios.
  • Redes Sociales: Impacto en el largo plazo a un público concreto fundamentalmente, y de gran utilidad para objetivos de marca, tráfico, suscriptores y reputación online, e indirectamente ventas. Eso sí, debemos ser constantes y tener un community manager detrás que conozca nuestra comunidad y nuestra empresas.

Por tanto, ¿dónde invierto mi limitado presupuesto? Eso sólo puedes saberlo conociendo al público al que quieres llegar y definiendo muy bien tus objetivos.

Facebook, ¿sabes realmente lo que compartes?

Se comenta mucho el afán de Facebook por ser una red social abierta, como Twitter. Tanto es así que cuando queremos darnos cuenta: zas! Ha realizado algún cambio que nos deja con el culo al aire.

Lo primero de todo: ¿sabías que para Facebook los amigos de tus amigos son tus amigos? Sí, vaya lío… Cuando compartimos una publicación podemos elegir si hacerlo privado, público, con amigos, amigos excepto conocidos o personalizado. Hasta ahí todo bien, si no fuera porque al publicar y pasar por encima el ratón descubrimos que en el pack están los amigos de nuestros amigos. Y digo yo… si no son amigos será por algo, ¿no?

En la práctica esto de traduce en que una red extensa puede nuestros contenidos si un amigo nuestro le da a me gusta. Por ejemplo, si tu amigo tiene a tu jefe y le da a me gusta en tu comentario, tu jefe verá la publicación. ¡La que nos está liando Facebook!

Aunque en privacidad tengamos puesto que los contenidos son sólo para amigos, más de los que imaginaríamos están en público. Es más, los cambios en privacidad no tienen carácter retroactivo, y aún así no se aplican a todo, como sucede por ejemplo con la actualización de la foto de perfil.

Para saber qué estamos compartiendo con todo Facebook será suficiente con mirar nuestro perfil y buscar bolas del mundo. Otra opción es ir a “configuración de la privacidad” – “biografía y etiquetado”. Allí encontraremos la opción ¿quién puede ver contenido en mi biografía?, y dentro de ella “comprueba lo que ven otras personas en tu biografía“.

Privacidad Facebook web

En la app móvil podemos saberlo en “configuración de privacidad” y “¿Dónde se consulta quién puede ver las cosas que he publicado o en las que me han etiquetado?”.

Privacidad Facebook App

Además cada vez es más frecuente que la gente pida autorización antes de ser etiquetados en una publicación o foto, por motivos obvios.

Debemos tener cuidado con los cambios de Facebook, como decía su intención es ser una red social abierta y en ese proceso nuestra privacidad peligra. Sin nosotros saberlo podríamos estar compartiendo Información personal, fotos de hijos o sobrinos, cosas que nos comprometan laboralmente,…

Pero claro, en el fondo la red social puede lavarse las manos al ser nosotros los únicos responsables de lo que compartimos. La mejor opción sería crear grupos de amigos y elegir en cada publicación con quién elegirla, en función del tipo de contenido. Seguirá teniendo riesgos, pero al menos reduciríamos el margen de expansión. Pero claro, para ese fin ¿utilizaríamos antes Facebook o Whatsapp?

En mi familia lo que está haciendo Facebook lo llamamos chocolomo, la red social tiene que decidirse si optar por ser una red pública o personal. Si no se decide terminará siendo un Messenger más.

Como conclusión, en Facebook un sólo me gusta o compartir contenido podría hacer pública nuestra vida. Publiquemos con cabeza, y no dejemos nuestra intimidad en manos de una red social con aspiraciones de volar.

El otro y desconocido lado de Twitter: el personal

Twitter lado humanoSi hay algo de lo que pecamos en Social Media es que escribimos para nosotros mismos. Siempre hablamos de cómo mejorar nuestra presencia en redes sociales, primero pasos para conseguir seguidores, o sobre cómo convertir esos contactos en ventas o tráfico a nuestra web. Somos nosotros, nosotros mismos y nuestro blog.

Pero ¿cuántos de los que utilizan las redes sociales saben lo que es un lead o las usan con ese fin? En Twitter hay gente que sólo entra para informarse de forma rápida o distraerse, y a veces nos olvidamos de ese perfil en nuestros artículos. ¿Por qué no pensar en este perfil al escribir sobre Social Media?

Con esto no quiero decir que los contenidos sobre estrategia en redes sociales no sean necesarios, son muy útiles para los que quieren aprender a nivel profesional, pero suelen ser demasiado básicos para los profesionales y poco útiles para el usuario medio.

Vamos a poner un ejemplo, imaginemos al presentador de Bricomania explicando un nivel avanzado para carpinteros, con consejos de exposición y venta incluidos… ¿Cuánta gente vería ese programa? O por ejemplo que Vaughan hiciera programas sobre cómo los filólogos ingleses pueden conseguir clientes.

Seguramente por un tema de ego mucha gente lea artículos para conseguir más seguidores en Twitter, pero puede que desconozca todas las oportunidades que le ofrece la red. En Facebook el problema es distinto, nadie leería un artículo de cómo hacer que tus amigos sean más amigos.

Llegado a esto me gustaría comentar las cosas que he aprendido de Twitter hablando con gente que entra sólo a leer:

- La cercanía y el interés retoman importancia: La tendencia es seguir los timelines de amigos y de usuarios que comparten cosas curiosas o de actualidad.

- Su página de inicio es limpia y sin autopromos: Al seguir a poca gente no son tantos los contenidos diarios, por lo que adquieren mayor visibilidad. Como consecuencia, si una empresa escribe mucho sin aportar valor, los unfollows son inmediatos.

- Humor e impacto: Sobre todo siguen cuentas de humor y de curiosidades. Por ejemplo, gracias a un amigo conocí la cuenta de lugares Abandonados (zona abandonada), una recopilación de impactantes fotos sobre sitios o cosas en medio de la nada. Y claro, me pregunto, ¿qué se busca con las redes sociales? Distracción e información sin duda. Sólo hay que ver a los más de 200.000 seguidores de Menéame para darse cuenta.

- El mayor motivo de follow es por recomendación de amigos, ya sea por retuits, por seguimiento o por recomendación entre cañas.

También se cometen muchos errores, como publicar con tu nombre y apellidos contenidos conflictivos a nivel profesional. Twitter es una red de información pública, comprendo que como altavoz queramos dar nuestra opinión sobre distintos temas, pero al igual que no hablaríamos a gritos de ciertas cosas con desconocidos o con tus jefes, en las redes sociales es mejor evitar estas prácticas. Teniendo en cuenta que muchos departamentos de RRHH lo consultan, lo ideal es no poner el nombre real entero. En las redes sociales nunca sabes quién te está leyendo

En conclusión: calidad, curiosidad, cercanía y ser cansinos sólo cuando el contenido lo merezca. Ayudemos con nuestros artículos a aquellos que buscan esto en las redes sociales, y aportemos valor mediante un mix de datos y opinión en base a nuestra experiencia.

Quizás el problema no sea que escribamos tanto a nivel de estrategia, si no que desconocemos los usos prácticos de las redes sociales. A veces estemos tan obsesionados con el social media que no vemos mundo fuera de él y nos perdamos muchas cosas interesantes.

Si aprendemos a disfrutar las redes sociales a nivel personal, seremos mejores en el campo profesional.

Marketing: Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación

“Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación. Porque tu conciencia es lo que eres, ese es tu problema. Tu reputación es lo que los otros piensan de ti, y lo que piensen los demás, es problema de ellos.” (Einstein)

Siempre he pensado que la mala conciencia es el peor castigo con el que puede dormir una persona. En el mundo del marketing he escuchado ya de todo: gente que crea enlaces “malos” que apuntan a la competencia, críticas destructivas entre empresas, votos negativos a contenidos,…

En las redes sociales tres cuartas partes de lo mismo, las faltas de respeto son por desgracia frecuentes.

Por suerte reconozco que en mi sector hay competencia muy sana, pero cuando veo desde fuera las guerras entre agencias de social media, medios de comunicación o partidos políticos mismamente, pienso: ¿acaso no existe la conciencia en el marketing o en las redes sociales?. Pues sí, gran error, y deberíamos tenerla por muchos motivos:

  • Si haces “juego sucio” seguramente sea porque crees que tu producto no vale lo suficientemente la pena. En ese caso es mejor ponerle remedio y mejorarlo o darle valor añadido.
  • El cliente no es fiel: Puede que consigas que se vaya contigo criticando o inventando sobre la competencia, pero sabes que en cuando conozca otra empresa mejor te dejará.
  • La buena reputación tarda mucho en conseguirse pero minutos en perderse. Si no quieres que algo se sepa, no lo hagas, realmente no vale la pena poner en juego tu marca por conseguir un cliente más.
  • Tu autoestima como profesional será nula, ya que pensarás que sólo puedes conseguir cosas con ese juego sucio y no porque tu estrategia sea buena.
  • Google no quiere vendehumos: El buscador cada vez valora más la calidad y penaliza aquellos que no apuestan por ella.

El saber cada día que has hecho las cosas bien, y estar orgulloso de tu producto, es lo más enriquecedor como profesional… y como persona. La mala conciencia déjasela a aquellos que prefieran vivir en una mentira y nunca respondas con la misma moneda, el tiempo posiciona a cada empresa en su sitio.

SEO: Cómo han cambiado los factores clave para Google

El otro día me enamoré de una infografía de Raidious sobre la historia del SEO y cómo los cambios en los buscadores han cambiado la efectividad de cada una de las acciones. Me pareció tan interesante que me gustaría ir analizándola por puntos:

- Contenido: En la gráfica se puede ver claramente la apuesta de los últimos años por la calidad de los contenidos. El peso que se le da a la elección de las palabras clave sigue siendo muy alto, aunque se ha moderado un poco.

- Social: Como es lógico, teniendo en cuenta la juventud de las redes sociales, el peso de la información compartida en redes ha ido creciendo. Si bien en el último año ha crecido notablemente.

- Link building: Los directorios genéricos parece que ya no les gusta tanto a Google como antes, tanto que su efecto puede ser negativo. La relevancia de quién te enlaza es la estrella ahora, mientras que la cantidad y la diversidad siguen teniéndose en cuenta pero su peso ha disminuido.

- Metas y palabras clave: Empezamos con la parte más técnica de la optimización on site. Las Meta Title y Keywords parecen que ya ni suman ni restan. Los datos estructurados son lo que más han crecido en los últimos años, hasta el punto de poder hacer test en la herramienta de webmasters de Google.

- Infraestructura: Cómo estamos construyendo las URLS y el estado de salud de las mismas son factores muy importantes en la actualidad. Por eso, debemos tener cuidado en no tener enlaces rotos, en proporcionar a Google un Site Map, no construir URL complejas, etc.

Phubbing: La próxima vez quedamos en Twitter o Facebook

Seguro que más de una vez os ha sucedido que estando con un amigo te llegan actualizaciones suyas en Twitter o Facebook del tipo “¡Qué bien lo estoy pasando con…!”, o “tomando algo con mi amigo…”. En ese momento en el que tú estás mirando las paredes del bar, o te dedicas a mirar la carta por si descubres algo interesante, piensas: sí, muy divertido… la próxima vez quedo contigo por redes sociales.

Se nos ha ido de las manos esto de los smartphones, hasta el punto de haberse creado un término para definir el acto de menospreciar a la otra persona por prestar más atención al móvil: Phubbing (phone y snubbing).

Reconozco que yo soy la primera que soy adicta al móvil, bajo la excusa de trabajar en Internet y tener que estar todo el día pendiente del email, piensas que haces lo que debes. Pero no, esta práctica es sin duda una falta de respeto hacia la otra persona, publicar en redes sociales o contestar en WhatsApp siempre puede esperar.

He visto varias infografías sobre el Phubbing, pero esta que vi en Tics y Formación es la que más me ha gustado:

A aplicarse el cuento para este fin de semana: Más contacto físico y menos móviles ;)

Facebook: me gusta, sigo, comparto, inserto, añado un hashtag y a volar

En los últimos meses Facebook nos ha sorprendido con nuevas funcionalidades: poder seguir comentarios, añadir hashtags a nuestras publicaciones e insertarlas posteriormente en artículos. De este modo, cuando vemos una publicación podremos darle a “me gusta”, seguirla para recibir avisos de nuevos comentarios sin darle al like, compartirla con tus amigos u obtener un código HTML para insertarla en nuestros posts.

Hace poco leía un artículo en el que se hablaba del interés de Facebook en parecerse a Twitter. El motivo por el que implanta sus funciones no parece ser que quiera imitar a la red de información, lo que busca es ser un referente de opinión como lo es Twitter. Y así es, Facebook es una red social de ámbito más personal y sabe perfectamente que otras herramientas como Whatsapp pueden acabar con su reinado. Ante este gran reto parece que está optando por abrirse al público, por lo que terminaría siendo una especie de híbrido como pueda serlo Google Plus.

De no ser así, ¿qué sentido tendrían las últimas mejoras?. En primer lugar los hashtags, si el uso que damos a Facebook es profesional tendría sentido incorporarlos, pero ¿cuántos amigos tenéis que los utiliza? Puede que si no tuviera cuenta en Twitter me pudiera interesar para estar al día de alguna tendencia de actualidad, pero creo que mi siguiente fuente sería antes Google que Facebook.

En cuanto al seguimiento de publicaciones, en un principio permitiría recibir un nuevo aviso de comentario en una publicación sin tener que participar, pero ni es visible (debemos pulsar en en la flecha superior derecha) ni resulta tan intuitivo. Aún así el mayor problema que veo a esta mejora es que entre tantas opciones ya uno se pierde: dale a “me gusta”, comparte y, ahora, sigue.

En cuanto al insertar en artículos, en un principio es solamente para compartir comentarios en muros que sean públicos o en páginas. He realizado dos pruebas: insertar un comentario de la página en Facebook del blog y ver si me aparecería la opción de insertar cualquier publicación de un amigo. Lo primero por más que lo he intentado no debe ser compatible con mi blog, supongo que tendrán que ir realizando aún ajustes. En cuanto a lo segundo, para nuestra tranquilidad sólo aparece tal opción en los perfiles que son públicos.

Para insertar una publicación lo que tendremos que hacer es pasar el cursor encima del comentario y pulsar en la flecha superior derecha que aparecerá. Allí encontraremos las opciones: seguir esta publicación, no quiero ver esto e insertar publicación. Pulsando en la última se nos mostrará una caja (imagen anterior) con el código de inserción.

Útil o no, lo que me preocupa de estos últimos cambios en el giro radical que quiere dar Facebook para ser una red más pública, en lugar de seguir luchando para conservar su trono como el sitio para compartir información más íntima.

Marketing de contenidos, ¿por dónde empiezo?

En social media tenemos la manía de hablar de cosas lógicas, ponerle un nombre que suene interesante y divagar sobre él como si de un descubrimiento médico se tratara. Esto mismo sucede con el marketing de contenidos o content marketing (en inglés siempre nos gustas más).

El marketing de contenidos consiste en crear conversación y atraer tráfico a nuestra web mediante la creación y difusión de contenidos de interés. Es decir, elaborar contenido audiovisual que sea de utilidad, como artículos, newsletters, vídeos,… No necesita fórmulas matemáticas, pero sí un análisis, medición y mucha empatía.

Me gustaría hacer un repaso de los consejos básicos a la hora de iniciarse en el marketing de contenidos:

- ¿Qué queremos? Lo primero siempre será marcarnos objetivos, determinar si queremos atraer tráfico para mejorar nuestra presencia de marca, para que contraten nuestros servicios a través de la web,…
- ¿De qué vamos a hablar? Obviamente si somos una marca de coches no vamos a hablar de lechugas. Teniendo en mente esos objetivos previamente marcados y los hábitos y necesidades de los usuarios, qué clase de información debemos crear, qué formatos, cuáles son nuestros puntos fuertes como marca y en qué áreas podríamos posicionarnos bien en los buscadores.
¿Dónde lo difundimos? Una vez determinados los contenidos tendremos que ver en qué redes sociales y webs vamos a compartir estos contenidos. El paso debe ser obviamente posterior, ya que si pretendemos elaborar vídeos debemos utilizar Youtube para moverlos, pero si sólo vamos a hacer artículos e infografías no vale la pena destinar ese esfuerzo.
¿Qué medimos? Compararemos en Analytics qué contenidos y qué canales son los que mejor cumplen nuestros objetivos. Por ejemplo si hablamos de fútbol puede que atraigamos mucho tráfico pero, además de no estar relacionado, no nos servirá para cumplir nuestros objetivos.

En algunas páginas se hace diferencia entre marketing de contenidos y estrategia de contenidos. Me parece una línea tan delgada que realmente no pueden verse por separado. La estrategia de contenidos irá más orientada a la parte editorial: estilo, temas, longitud, frecuencia,… De cara a realizar nuestra estrategia debemos analizar cuáles son los temas más buscados y cómo podemos darle un punto de vista diferenciador.

En conclusión, en la estrategia de contenidos daremos las pautas para mejorar la calidad y en el marketing para su mayor impacto. Además de estar 100% ligados, ambos de basan en la lógica y el sentido común: contenidos para cubrir necesidades de información, promovidos de forma selectiva y realizados con la calidad como bandera.

Redes sociales: El círculo vicioso entre la adicción y la saturación

En los medios sociales existe una línea muy fina entre la adicción y la saturación, un día estamos encantados de estar tan comunicados y al siguiente nos gustaría tirar el móvil por la ventana.

Lo complicado es salir de ese círculo vicioso y encontrar el punto medio. Vamos a analizar un poco cómo hacerlo, sobre todo ahora que llegan las vacaciones y se hace más necesario desconectar.

La solución

Si preguntas a cualquier persona te dará una solución sencilla: Apagar el móvil y desconectar. Fácil, ¿verdad? Esto me recuerda a cuando quieres dejar de fumar y todo el mundo te dice que es tan sencillo como tirar el paquete y sanear pulmones. Sencillo no es, pero en absoluto es un remedio descabellado.

Si estás en la fase de adicción, el primer paso es reconocerlo: Estoy enganchado a las redes sociales.

Plantéate cuál es el motivo que te hace publicar compulsivamente y qué te impide no estar 24 horas sin comentar. ¿Acaso tus amigos se enfadarían? Que sí, que tienes una marca personal que mantener y si un día no publicas cierra Facebook, todos lo sabemos. Pero recuerda que cuidar tu parcela personal es esencial, necesitas desconectar y pasar tiempo con los tuyos, ¿acaso Zuckerberg queda contigo de cañas y escucha tus problemas?

La saturación suele ser mayor problema para los que trabajamos en el Social Media, ya que eso de lanzar el móvil por la ventana o apagarlo es inviable. Pero volvemos a la pregunta de siempre: ¿dónde está el límite entre lo personal y lo profesional? Que trabajes en el sector no significa que dejes de tener vida o que toda ella deba ser online.

Mientras que Facebook engancha más a los que no utilizan las redes sociales como herramientas de trabajo, Twitter es la que atrapa más a los que trabajan en el sector por su inmediatez, su gran alcance y la cantidad de información que se mueve. Aún así se puede, y se debe, desconectar. Es curioso cómo he escuchado a muchos profesionales decir que se van fuera del país para poder estar sin red móvil, es decir, estar sin Internet sin tener remordimientos.

Si eres de los que piensan que tus seguidores te dejarán de seguir por no actualizar cada cinco minutos, te diré que es más probable que te hagan unfollow por hacer mucho ruido en su timeline. En mi caso prefiero seguir a gente que comparte contenidos por su interés y calidad, que a los que comparten ya por vicio. Además la gente es comprensiva y entiende que todos tenemos derecho a vacaciones.

Por eso, si estás saturado de tanta red social, relájate e imponte horarios de ocio en los que no toques ninguna de las redes. Tu vista y la gente que te rodea agradecerá que no estés todo el día con el móvil en la mano ;)

¡Buen fin de semana y felices vacaciones!