En Social Media son muchas las normas no escritas, pero en la práctica tan sólo hay una realmente importante: lo que hagas, hazlo bien.
Seguro que muchos habéis salido alguna vez de una charla de social media pensando en todo lo que no hacéis en las redes sociales y agobiados ante la falta de tiempo. Quizás deberíamos recordar a muchos conferenciantes que un Community Managers no tiene poderes mágicos, ni mucho menos días de 48 horas.
En la teoría por supuesto que sí, la gran mayoría de esas normas son pura lógica: dar las gracias a cada nuevo seguidor en Twitter y por cada comentario, compartir con tus potenciales clientes en Facebook, participar en todos los grupos de Linkedin, comentar artículos de blogs de tu sector, subir imágenes a Pinterest, buscar vídeos en Youtube… Y, después de hacer todo eso, dar feedback a tu empresa y contestar los tropecientos emails acumulados.
El caso más típico es Twitter, en el que podríamos tirarnos horas y horas. Esta falta de tiempo muchas veces nos lleva a automatizar y, como he dicho en otras ocasiones, es un gran error. Este fallo lo he visto en muchos ponentes que hablan de la personalización en sus discursos y luego envían mensajes impersonales dirigiéndonos a su web o incluso en distintos idiomas!
Por eso, debemos ser conscientes de la limitación de nuestro tiempo y ver qué tareas realmente es necesario realizar, y cuáles sólo si el tiempo acompaña. Eso sí, las que elijamos hagámoslas bien: si ponemos un contenido que sea porque lo hemos leído, si no tenemos tiempo para dar las gracias a cada persona no automaticemos o si contestamos a alguien que sea tras haber leído bien su mensaje. Además, tus seguidores comprenderán que eres humano y que tienes más funciones que realizar.
Una vez más, en las redes sociales apostemos por la calidad antes que por la cantidad. Por eso, no me cuesta reconocerlo aunque con ello pueda desilusionar a estos conferenciantes que nos creen superhéroes: ¡Soy community manager y mi tiempo es limitado!
Métalecabeza says:
Las redes sociales, valga la redundancia, son para socializar, para conocer personas, sujetos de creencias, derechos y deberes; en una palabra, humanos que piensan y tienen una vida. A veces nos olvidamos de vivir y por el afán de sintetizar todo, nos volvemos sistemáticos y comenzamos a comportarnos como robots, automatizando hasta nuestros pensamientos. Los community manager #CM no son magos
María says:
Cierto, no podemos pretender ser máquinas, esa presión no creo que nadie pueda soportarla. Jamás debemos olvidar que las redes al final son una vía de comunicación y nosotros somos los que ponemos los límites